Vas a la feria o al supermercado y compras las manzanas más bonitas, elegidas con dedicación para tener las que se ven más intensas en color, grandes y en perfecto estado. Te vas feliz pensando en el rico postre de manzanas que cocinarás en tu casa.

Cuando llega el momento de preparar ese exquisito postre que tienes en mente, agarras esas manzanas perfectas y las pelas. Acto seguido, la manzana se pone de un color opaco, prácticamente perdiendo su color inicial, siendo reemplazado por un color café que para ser sinceros, hace que ya no se vea bonita ni perfecta como cuando la elegimos. ¿Te ha pasado?

¿Por qué la manzana se pone café al pelarla?

Te cuento que esto es un proceso perfectamente normal y común. ¿Por qué sucede? A grandes rasgos, las manzanas y otras frutas como las peras y plátanos tienen unos compuestos orgánicos llamados fenoles que los protegen de hongos y bacterias. Cuando la manzana pelada queda expuesta al aire, se produce una reacción química sobre los fenoles en combinación con el oxígeno, resultando en la oxidación de la manzana y toma el color café, lo que significa que está actuando para retrasar el proceso de descomposición. La manzana sigue siendo comestible, pero claramente se ve menos apetitosa.

¿Cómo evitar que la manzana se oxide y se ponga café?

¡Es muy fácil! Sólo sigue estos simples pasos:

  1. Llenar un bol con agua fría.
  2. Agregar unas rodajas de limón dentro del bol con agua.
  3. Meter las manzanas peladas y sacarlas al momento de usarlas.

Debes considerar que no deben quedar por más de 15 minutos remojándose, ya que se pueden poner blandas.

A mí me encantan los postres con manzana, así que te dejo a continuación algunas ricas recetas:

 

Entrada por: Claudia Varleta

En instagram: @clauvarleta

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