Los tomates secos o deshidratados se logran deshidratando el tomate tradicional a través de distintos procesos. Uno de los más usados de forma casera involucra, entre otros pasos, dejar los tomates por unos días al sol. Es una práctica muy común en Italia y que se hace para aumentar la duración del tomate e intensificar su sabor, dándole un toque único a distintas preparaciones.

Los tomates ya deshidratados también pueden ser comprados en supermercados o ferias.

¿Cómo podemos rehidratar tomates secos?

Para hacerlo, se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Poner los tomates secos en agua hirviendo hasta que el agua se enfríe.
  2. Luego, se deben tocar los tomates para ver si se ablandaron. Si no están lo suficientemente blandos, repetir el paso 1.
  3. Una vez que estén blandos, retirar del agua y sacarles la cáscara (si están bien hidratados, se sale casi sola).
  4. Poner los tomates hidratados dentro de un frasco o recipiente y tapar con aceite de oliva. Si deseas, puedes agregar a gusto algunas hierbas y especias tales como tomillo, una pizca de merquén, sal de mar y pimienta.

Los tomates secos, una vez que están hidratados, son ideales para preparaciones en salsas, ensaladas, carnes, pastas, etc. ¡Cuéntanos en qué preparaciones te gusta usar tomates secos! Te dejo a continuación 2 recetas muy ricas en que se usan:

 

Entrada por: Claudia Varleta

En instagram: @clauvarleta

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