A menudo tenemos almendras en nuestras casas, pero necesitamos usarlas peladas. La mejor manera de hacerlo es poner las almendras en un bol y luego taparlas con agua hirviendo. Dejar reposar por unas 4 horas. Sacar del agua y pelarlas con las manos. La piel se desprenderá al frotarlas levemente con las manos. Luego, secar en el horno caliente (pero no prendido) por 1 hora aproximadamente o hasta que estén secas.

 

 

Por: Claudia Varleta

En instagram: @clauvarleta

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