¡Bienvenidos a nuestro blog culinario! Hoy vamos a sumergirnos en el fascinante mundo de la repostería y explorar dos ingredientes esenciales que hacen que nuestros pasteles y galletas se eleven literalmente: el polvo de hornear y el bicarbonato de sodio.

¿Qué es el polvo de hornear? El polvo de hornear es un leudante químico que se utiliza comúnmente en la repostería para dar volumen y esponjosidad a las masas y bollería. Está compuesto por una combinación de bicarbonato de sodio, un ácido (generalmente cremor tártaro) y un agente secante como el almidón. Al mezclarse con líquidos y al calentarse, produce dióxido de carbono, lo que hace que la masa se eleve.

¿Y el bicarbonato de sodio? El bicarbonato de sodio, también conocido como bicarbonato de soda o simplemente “bicarbonato”, es un compuesto sólido cristalino blanco que también se utiliza como leudante en la cocina. A diferencia del polvo de hornear, el bicarbonato de sodio necesita de un líquido y un ácido presente en la receta para activarse y producir el gas que hace que la masa se eleve.

Ambos son fundamentales en la cocina, pero no son intercambiables debido a sus diferencias químicas.

¿Conoces la diferencia entre los polvos de hornear y el bicarbonato?

Por su parte, como mencionamos anteriormente, el bicarbonato de sodio necesita de un ácido y de un líquido para activarse, y cuando se activa libera dióxido de carbono que es lo que hace que las preparaciones suban y se aireen, y por eso las recetas que llevan bicarbonato siempre llevan algún ácido en la mezcla como limón, puede ser buttermilk o también, azúcar rubia.

Por otro lado, están los polvos de hornear el que ya vienen listos, ya que está compuesto por bicarbonato, pero además tiene cremor tártaro que es un ácido por lo que ahí actúa junto con el otro ingrediente mencionados anteriormente, por lo que solamente necesita de un líquido para reaccionar.

Este es el motivo por el que hay que tener cuidado cuando hacemos sustituciones de ingredientes en recetas, porque puede pasar que por ejemplo se sustituye el ingrediente ácido de la mezcla, el que permite actuar al bicarbonato, y eso produce primero que la mezcla no suba, y segundo, deja un sabor amargo y “químico” o artificial en la preparación, ya que en el fondo quedo bicarbonato en la mezcla sin actuar.

Ahora, ¿por qué querríamos agregar estos dos ingredientes en una preparación? A veces pasa que la receta tiene un ácido en la mezcla, pero no lo suficiente como para agregar la cantidad de bicarbonato necesaria para que la mezcla suba, entonces en ese momento, compensamos agregando más polvos de hornear.

Por ejemplo, en el video de explicativo de más abajo, se agregan ambos ingredientes, bicarbonato y polvos de hornear, ya que se están cocinando galletas de limón y queremos que se sienta la acidez en la mezcla, pero si agregamos la cantidad de bicarbonato necesaria para que la mezcla suba, se va a neutralizar mucho la acidez que se quiere lograr con la receta.

Otra razón es que el ocupar bicarbonato provoca que las mezclas se doren más, entonces a veces también queremos agregar esté ingrediente para poder lograr este efecto.

Y tú, ¿sabías de estas diferencias? ¿Cuál es tu favorito para cocinar, polvos de hornear, bicarbonato o usas ambos productos?

1 Comentarios
Laura

Yo uso bicarbonato y agrego vinagre de manzana

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