Con ocasión de las fiestas familiares, estos buñuelos se preparan tanto en Provenza como en toda Francia. La fecha más señalada es Navidad. Es muy importante freirlos con aceite de oliva.
Dejar ablandar la mantequilla a temperatura ambiente.
Lavar, secar y rallar la corteza del limón.
Tamizar la harina sobre la mesa de trabajo, hacer un hoyo en el centro y agregar los huevos, mantequilla, ralladura de limón, agua de azahar y sal.
Mezclar con la punta de los dedos, desde el centro hasta el exterior hasta que se integren los ingredientes y aplastar después con la palma de la mano, trabajando hasta obtener una masa lisa, blanda y que se despegue de los dedos.
Formar una bola con la masa, envolverla en una hoja de plástico transparente de cocina y dejar repasar 4 horas en el frigorífico.
Pasado este tiempo sacar la masa y extenderla con el rodillo, sobre una mesa enharinada, hasta dejarla lo más fina posible. Cortarla en rectángulos de 8 cm de largo por 4 de ancho.
Calentar el aceite en una sartén honda o en una freidora e ir friendo los buñuelos a tandas. Tardan sólo unos segundos en quedar inflados y dorados.
Darles vuelta con una espumadera, sacarlos y escurrirlos sobre papel absorbente. Pasarlos a una fuente espolvorearlos abundantemente con azúcar y comerlos recién hechos.